Palabra de Dios: “Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre.
¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien.”
Salmos 139:13-14 NTV
“Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.”
Efesios 2:10 NTV
Perlas: Dios mismo con Sus manos te formó en el vientre de tu madre. Él colocó una a una de tus pestañas, pintó tu rostro, diseñó tus manos y tus pies, tu personalidad, tus habilidades y talentos, tu inteligencia, tus sueños y anhelos…cuerpo, alma y espíritu, creados y diseñados por Él. Dice la Biblia que tú eres Su obra maestra y que tiene propósitos santos y perfectos para ti. Dios no comete errores ni tiene accidentes; a Él nada le queda mal ni defectuoso. Todo lo que Él hace con Sus manos es hermoso y es único.
¿Sabes que Dios te hizo y luego rompió el molde? Eres amado y eres único. Nunca ha existido ni existirá alguien como tú. Dios te ama tal como eres. Él considera que la obra de Sus manos es perfecta, una obra maestra; y todo lo que hoy hay en ti que no es parte del diseño original, Él te promete que lo va a desarraigar. Él te ama y te acepta sin condiciones. No hay nada que puedas hacer para que Dios te ame más, ni tampoco hay algo que puedas hacer para que te ame menos. Él te ama y Él está con Sus brazos extendido para ti en todo tiempo. No hay manera que agotes Su paciencia o que acabes con Su misericordia…se renuevan diaria y eternamente. Eres Su amado.
Puedes vivir seguro en Sus brazos. Déjate amar por Dios. Déjate sanar. Date permiso de vivir y disfrutar en paz todo lo que Dios planeó para ti. No te conformes con menos.
Oración: Señor, todas estas cosas que leo suenan tan lindas…ayúdame a creerlas. Quiero atesorar Tu verdad en mi corazón y poder vivir seguro en Tus brazos poderosos y cargados de amor. Hoy te adoro y te alabo porque debido a Tu gracia puedo venir delante de Ti tal como soy, tal como estoy, y Tú siempre me recibes con un amor infinito. Gracias Padre. Sígueme revelando y haciéndome entender cuán amado soy. Amén.
Reto del día: Si Dios tuviera que escribir una descripción acerca de ti, ¿qué escribiría? Cierra tus ojos y escucha en tu corazón todo lo que Dios diría. Después registra esta descripción en tu diario, y por supuesto, en tu corazón.