Palabra de Dios: “Fuera de ti, desde tiempos antiguos nadie ha escuchado ni percibido, ni ojo alguno ha visto, a un Dios que, como Tú, actúe en favor de quienes en Él confían.” Isaías 64:4
Perlas: Nuestro Padre Celestial actúa en favor de aquellos en Él esperan. Recordemos que los que esperan en Él son los que confían en Él, le creen y le obedecen, pasan por las pruebas abrazados a Él, escuchando Su voz y siguiendo Su instrucción un día a la vez.
Veamos otras razones más por las cuales el Señor conoce cuán necesaria es la espera para nosotros, el tiempo durante el cual Dios hace maravillas dentro de nuestro ser, si se lo permitimos:
Durante la espera, Dios nos enseña a soltar todo aquello (personas, circunstancias, el tiempo, el pasado, el futuro, etc) que no podemos controlar, aprendemos que solo Él está al control de todas las cosas, y aprendemos la más poderosa de las lecciones: Dejar a Dios ser Dios.
Durante la espera, Dios nos revela si existe algo o alguien más importante que Él en nuestro corazón, es decir, ídolos. Su revelación viene con arrepentimiento y perdón, y derribamos los ídolos. Dios quiere asegurarse que ni siquiera la promesa que esperamos sea un ídolo. Él nos ama y quiere que nuestro corazón esté listo para recibir la promesa, sin que sea un ídolo, sin que eso compita con Él. Que siempre y por siempre el Dador de las promesas sea más importante para nosotros que las promesas en sí.
Oración: Padre, me entrego en Tus brazos de amor y allí quiero aprender a esperar y ser transformado. Solo Tú estás al control de todo. Suelto el control, es Tuyo. Quiero dejar de jugar a ser dios. Solo Tú eres Dios. Ayúdame a identificar si existen ídolos en mi corazón. Rindo todo delante de Ti, aún las promesas que estoy esperando. Ayúdame Espíritu Santo, sana y libera mi corazón de tal manera que Dios Padre (el Dador de la promesas) sea más importante para mí que las promesas. Suelto todo en Tus manos, incluyéndome a mí mismo.
Reto del día: Si Dios te ha mostrado que hay personas, cosas materiales, o promesas, que se han convertido en ídolos en tu vida, pídele el don del arrepentimiento, rinde cada uno de esos ídolos en el nombre de Jesús, recibe Su perdón y Su limpieza.