Palabra de Dios: “Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia…” Efesios 6:14
Perlas: El segundo elemento de la armadura es la coraza de justicia. La coraza en la armadura de un soldado cumplía el propósito de proteger sus órganos vitales, empezando por el corazón. Como creyentes necesitamos proteger nuestro corazón con la coraza de la justicia, que significa hacer lo correcto de acuerdo a lo que Dios piensa que es correcto; vivir justamente (según Dios) significa obedecerlo, vivir de manera que traiga honra a Él, tomar decisiones basadas en lo que es agradable a Él. ¿Por qué ponernos la coraza de justicia? Es la única manera de proteger nuestro corazón contra la tentación de hacer nuestra propia voluntad y vivir para nosotros mismos, lo cual nos lleva a camino de muerte y destrucción. La coraza de justicia nos protege y nos ayuda a escoger el camino que conduce a la vida. ¿Y cómo nos ponemos esta coraza? Debemos comenzar por adentrarnos en la Palabra de Dios para entender cómo vivir justa y correctamente, y poder así ser sabios en la toma de decisiones día a día. Además, para colocarnos la coraza de justicia es necesario orar pidiéndole al Señor que nos empodere para resistir las tentaciones, para escoger hacer lo correcto, y vivir de manera coherente entre nuestra fe y nuestras acciones.
Oración: Padre, hoy me coloco el cinturón de la verdad y la coraza de justicia. Ayúdame, dame pasión por continuar atesorando Tu Palabra (Tu Verdad) dentro de mí. Señor; yo necesito que Tú me reveles de una manera cada vez más profunda la importancia de sumergirme en Tu Palabra y permitirte que me enseñes cómo quieres que viva mi vida, qué hacer en medio de la tentación, en medio de la confusión, en medio de tantas voces/tanta información/tantas opiniones, ayúdame a discernir Tu Voz que es la única voz que puede guiarme a realmente tener una vida, tener paz y cumplir el propósito por el cual estoy aquí. Abrázame, sáname, enséñame y empodérame. Quiero vivir mi vida como Tú quieres que la viva.
Reto del día: El versículo bandera o lema que Dios te regaló ayer. Escríbelo tres veces en tu diario e invierte 5 minutos en el ejercicio de memorizarlo. Abre tu Biblia en el Salmo 23 y ora este salmo como una oración personal.
Pastores Jaime y Liliana García