Palabra de Dios: “Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.” Éxodo 33:18-19
“Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová. Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación. Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró.” Éxodo 34:5-8
Perlas: Al final de una de las muchas conversaciones de Moisés con Dios, en la que quedaban manifiestas sus dudas e inseguridad y la infinita paciencia de Dios, Moisés le rogó que le mostrara Su gloria. Ante esta petición, la respuesta de Dios fue que le iba a mostrar Su esencia, quién era Jehová su Dios, Su bondad, Su poder, Su justicia y Su soberanía. Dios le mostró Su gloria mostrándole quién era, Su corazón, Su carácter: Fuerte, misericordioso, piadoso, tardo para la ira, grande en misericordia y verdad, Dios que perdona y Dios justo. ¿Qué hizo Moisés? Por primera vez bajó su cabeza y adoró. Y no solo esto, sino que después de ser expuesto a la gloria de Dios (a quién Dios es) quedó cambiado/transformado para siempre; nunca más fue el mismo hombre y todos a su alrededor lo notaron. Cada uno de nosotros es llamado e invitado a vivir la misma experiencia; conocer la gloria de Dios, conocer Su corazón, Su poder y Su carácter, Su esencia, día a día, y ser transformados debido a esto. Transformados día a día, de gloria en gloria en Su imagen como por el Espíritu. Dicha transformación será notoria porque será real y permanecerá (el fruto no se puede fingir), y las personas a nuestro alrededor darán testimonio de nuestro cambio y Dios recibirá toda la gloria porque es de Él.
Oración: Padre, quiero ver Tu gloria. Quiero conocer Tu corazón y ser transformado por causa de esto, por causa de ser expuesto a quién Tú eres, a Tu Palabra, y a Tu amor. Quiero ser cada día un poco más como Tú. Ver la vida como Tú la ves. Verme como Tú me ves. Ver a los demás como Tú los ves. Ver las circunstancias como Tú las ves.
Reto del día: Un aspecto de la gloria de Dios, la cual está descrita en lo que leímos, es que Dios tardo para la ira y grade en misericordia. Al ser expuestos ante esta Su gloria, este aspecto del corazón de Dios también será parte del nuestro. Dios quiere transformarnos y que seamos lentos para la ira y grandes en misericordia. Habla con Dios sobre esto. Dile que revele a tu corazón qué cosas te llevan a estallar en ira. Pídele que te revele el dolor que causas al corazón de las personas y al de Él, y el daño que te haces a ti mismo. Escribe lo que Dios te está mostrando y escribe una oración de tu corazón pidiéndole y dándole permiso para que Él haga este milagro en tu vida, el cual comienza con arrepentimiento.