Palabra de Dios: “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie.” Santiago 1:12-13
“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.” Juan 14:21
“Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.” Juan 14:23-24
Perlas: Muy claramente Jesús explicó que existe solo una manera en la que Dios Padre y Él, entienden el amor: a través de la obediencia. Él dijo que aquel que le obedece es quien realmente lo ama. Nosotros podemos pensar en muchas maneras en las quepodemos demostrarle a Dios que lo amamos, pero no se trata de nuestra creatividad, sino de que ya Él estableció una única manera en la que recibe amor de nosotros: La obediencia.
Promesas incomparables para quienes le aman, por tanto le obedecen:*Su Presencia
*La manifestación de Su gloria
*La corona de vida (preparada especialmente para quienes le aman tanto que resistieron la tentación, escogiendo amar a Dios más que a ellos mismos, y más que a sus caprichos. Dios no tiene duda de su amor).
El Señor nos hizo con Sus manos, y tiene un propósito para cada uno de nosotros. Él vino a nuestro encuentro, nos rescató de donde no podíamos salir por nosotros mismos, nos perdonó, nos salvó, nos corrige con paciencia, nos sana día a día, nos capacita, nos revela Su amor, nos entrega una misión, y nos hace un llamado a vivir para Él (obedecerlo). A ese llamado nosotros tenemos que responder Sí o No. La decisión consiste en escoger entre obedecer (ajustar nuestra vida a la voluntad de Dios) o desobedecer (no ajustar nuestra vida a la voluntad de Dios, si no a la propia voluntad).
¿Qué es obediencia? He aprendido que es ofrecerle una vida de adoración completa. Él no quiere nuestro corazón a medias, sino completamente, sin cuartos oscuros ni cerrados. Dios no quiere nuestro tiempo parcialmente, sino completo. No quiere una obediencia intermitente sino permanente. No quiere que pensemos que podemos ser obedientes en unas cosas y desobedientes en otras. O somos obedientes o somos desobedientes. O vivimos para adorarlo a Él o vivimos para nosotros mismos. O vivimos una vida centrada en Dios, o vivimos una vida egocéntrica. Obediencia es decir Sí a Dios, siempre.
Oración: Señor, hoy reconozco que he sido muy rebelde, y que muchas veces disfrazo mi rebeldía con bondad, la minimizo o encuentro excusas lógicas para no hacer lo que me pides. Te pido perdón. Reconozco mi pecado y mi bajeza. Entiendo que solo Tú puedes transformarme y hacer de mí un hombre/mujer fiel. Me rindo en Tus manos, Alfarero Divino, haz lo que solo Tú puedes hacer. ¿Me perdonas? (Escucha Su voz). Gracias Padre por perdonarme. Quiero ser enseñado y capacitado por Ti para obedecerte. Quiero ser contado entre aquellos por quienes Tú te sientes amado. Hoy me comprometo a rendirme cada día, y momento a momento de este día. A tenerte en cuenta en todos mis caminos, y a ver cómo Tú enderezarás mis veredas. En medio de la tentación, escogeré ver Tu gloria en lugar de satisfacer mis caprichos. Quiero amarte y adorarte con mi obediencia. Amén.