Palabra de Dios: “Así sabrán que Yo Soy el Señor, que los libró.” Éxodo 6:7
“Para que sepan que no hay en toda la tierra nadie como Yo.” Éxodo 9:14
“Para que mi nombre sea proclamado en toda la tierra” Éxodo 9:16
“Para que puedas contarle a tus hijos y a tus nietos la dureza con la que traté a los egipcios…así sabrán que Yo soy el Señor.” Éxodo 10:2
“Voy a cubrirme de gloria a costa del faraón y su ejército, y de sus carros y jinetes, y cuando me haya cubierto de gloria a costa de ellos, los egipcios, sabrán que Yo soy el Señor.” Éxodo 14:17-18
“Esto sucedió para que todas las naciones de la tierra supieran que el Señor es poderoso.” Josué 4:24
Perlas: La Biblia está llena de ejemplos en los que aparece el pueblo de Dios venciendo gigantes. ¿Por qué Dios les daba la victoria? Para derramar Su gloria, para que Su poder y Su bondad fueran y sean evidentes ante los ojos de todos. Nuestro Dios, el Poderoso Gigante decide derrotar a nuestros gigantes a través de MILAGROS, es decir, hechos que no se pueden explicar de ninguna otra manera que no sea diciendo: ¡DIOS LOS HIZO!
Los gigantes son solo una oportunidad para conocer y honrar a Dios por quien Él es, y para que, los que no creen en Él, crean.
Hablemos hoy de uno de los gigantes con el que todos hemos tenido que lidiar: El gigante del temor. Para algunos, este gigante tiene un nombre más específico:
Temor al rechazo
Temor al fracaso
Temor a no ser suficiente
Temor a la soledad
Temor al abandono
Temor al futuro
Temor a la burla
Temor a la muerte
Temor a la enfermedad
Temor a los cambios
Y muchos más…
Por lo general, este gigante del temor aparece y dice cosas como: No vas a poder vencer, nunca vas a ganar, no puedes y nunca podrás, nunca nadie te va a amar, nunca te va a ir bien en nada, siempre haces las cosas mal, no vale la pena seguir intentando, nadie quiere estar a tu lado, vas a quedarte solo, dónde está tu Dios, Dios no te escucha, etc.
El espíritu de temor es el único que no puede ser reprendido, pero la Palabra de Dios nos enseña que la única manera de vencerlo, derrotarlo y hacerlo desaparecer, es recibiendo, atesorando y siendo llenos del amor de Dios: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” 1 Juan 4:18
Oración: Padre, reconozco que me he sentido víctima del gigante del temor, en diferentes versiones y en diferentes temporadas de mi vida. Al leer Tu Palabra entiendo que la única manera de derrotar este gigante es siendo perfeccionado en el amor, creyendo y atesorando que soy total, incondicional y eternamente amado por Ti. Ayúdame Espíritu Santo a recibir en mi corazón el perfecto amor del Padre, que me llena, me sana y echa fuera todo temor. Amén.
Reto del día: Haz un listado de los diferentes nombres del gigante del temor en tu vida. Recita en voz alta 1 Juan 4:18 y pronuncia con tu boca que recibes el perfecto amor de Dios que echa fuera todo temor. Di: Yo sumerjo mi mente y mis emociones en la Sangre de Cristo, que es la mayor manifestación de Su amor por mí. No temo porque soy completa y eternamente amado. Amén.