Palabra de Dios: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:1-2
Perlas: ¿Quiénes son los testigos? Hay dos connotaciones que los estudios mencionan. Una se refiere a los héroes de la fe que de quienes habla Hebreos 11, que comienza definiendo qué es fe: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Hebreos 11:33-34 “que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.” Ellos nos animan a perseverar en la fe, a pelear la buena batalla, a llegar hasta el fin conservando la fe, y lo hacen a través del testimonio de fe que nos dejaron como herencia.
Por otro lado, están todos los que nos rodean, quienes nos observan y necesitan nuestro testimonio para poder llegar a creer y perseverar. Por amor a Dios y a ellos, tenemos que despojarnos de todo peso y del pecado, desechar todo aquello que nos carga el alma y todo aquello que amarra nuestro corazón y hace nuestro camino más difícil; se hace necesario aligerar nuestra carga, no tomar pesos que no nos corresponden; necesitamos arrepentirnos y romper toda atadura de pecado, para así poder correr la carrera que tenemos por delante. Y para correrla bien hasta llegar al final, necesitamos poner nuestros ojos en Jesús (poner los ojos en Jesús significa estar totalmente enfocados en Él, escuchando Su voz y obedeciéndole, confiando en Él a pesar de lo que vemos a nuestro alrededor, o de lo que no vemos). Él es el autor de la fe y el consumador de la fe (autor porque la fe existe por Él, es quien hace posible la fe, es el ejemplo perfecto de lo que es vivir una vida de fe y en fe. Además, es el supremo ejemplo de perseverar creyendo durante el sufrimiento, por el gozo que fue colocado delante de Él (porque en la cruz Él vio delante de Él cuál habría de ser el fruto de Su obediencia, de Su aflicción, y por eso soportó la cruz, menospreciar la vergüenza (ósea que la vergüenza no era nada comparado con la gloria que venía para Él y para todos lo que habríamos de creer).
Oración: Padre, ayúdame a no desfallecer, a seguir peleando la buena batalla de la fe y correr la carrera que tengo por delante. Hoy tomo la decisión de despojarme de toda carga que no me corresponde, sígueme llevando a un arrepentimiento profundo y romper toda cadena de pecado. Muéstrame los rostros de mis hijos y todos aquellos que me observan cómo camino mi camino, cómo corro mi carrera, con quienes Tú Señor quieres usarme para que algún día ellos te conozcan.
Reto del día: Hoy vas a hacerle varias preguntas al Señor. ¿Quiénes son mi nube de testigos? ¿De qué peso me tengo que despojar? ¿Qué pecados aún me asedian de los que me tengo que arrepentir y dejar? ¿Cómo estoy corriendo mi carrera? ¿Puedes colocar gozo delante de mí para seguir luchando, entendiendo que sí vale por completo la pena hacerlo?