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Palabra de Dios: “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de Su gloria.” Efesios 1:13-14

Perlas: Todos nosotros hemos oído la verdad, la buena noticia de que Dios proveyó todo para salvarnos. Además, cuando creímos en Jesús y Su obra en la cruz, Dios Padre nos adoptó como hijos suyos y nos dio el Espíritu Santo.  El Espíritu Santo es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos Su pueblo, para amarnos, para bendecirnos, y para para que nosotros le diéramos gloria y alabanza.  Dios Padre anhela que nos sintamos confiados, seguros y a salvo en Él, por Su infinito poder y gran amor por nosotros. Todo lo demás en la vida y en este mundo puede tambalear o caerse, pero nunca Su amor por nosotros. Dios Padre nos dio Su Espíritu con el sello que autentiza nuestra adopción como hijos, además, Su Espíritu protege nuestra fe, nos guía a toda verdad y nos protege, aún de nosotros mismos.

Oración: Padre amado, gracias por sellarme con Tu Santo Espíritu. Gracias Espíritu Santo de Dios por habitar en mí, por guiarme a toda verdad y por protegerme. Gracias porque Tú eres la garantía de mi adopción y de mi herencia, la garantía de que todo lo que Dios Padre me ha prometido, lo veré cumplido. Te pido en esta hora que me enseñes a conocerte más cada día, a sentir Tu Presencia dentro de mí y alrededor de mí, a confiar en Tu misión de protegerme y a vivir seguro en Ti.

Reto del día: Confiesa con tu boca estas palabras con voz audible: Soy un hijo de Dios amado. Soy perdonado. Soy escogido. Vivo seguro y confiado en Su gran amor por mí. He sido redimido por la sangre de Jesús. El Espíritu Santo es mi sello y la garantía de mi herencia. Alabaré la gloria de Su gracia sobre mi vida desde ahora y por una eternidad.

Pastores Jaime y Liliana García