Palabra de Dios: “Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan. No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo.”
Efesios 5:15.18
Perlas: La Biblia nos cataloga como necios cuando no cuidamos la forma en la que vivimos, no hacemos buen uso del tiempo, actuamos sin pensar, no conocemos la voluntad de Dios, y corremos, en los tiempos difíciles, a refugiarnos en refugios falsos (las diferentes adicciones a sustancias y/o comportamientos) que proveen alivio temporal al dolor; no es únicamente el alcohol, sino la comida, la ira, la religión, la aprobación de los hombres, etc. En contraste, somos sabios cuando cuidamos nuestra manera de vivir, hacemos buen uso del tiempo, pensamos antes de actuar, nos preocupamos por conocer la voluntad de Dios, y nos refugiamos en Él, buscando llenura, consuelo y dirección. Esta porción de la Palabra nos entrega consejos invaluables, y cierra con el mejor de todos: No tratar de ahogar nuestras penas con cosas temporales y destructivas, sino que debemos buscar ser llenos de Su Espíritu. Todos en el fondo anhelamos sentirnos plenos, libres, desinhibidos y felices, pero el ÚNICO que nos puede darnos esa llenura, libertad y felicidad es el Espíritu Santo. Él está allí en ti esperando que le permitas hacer por ti lo que solamente Él puede hacer.
Oración: Espíritu Santo, te pido perdón porque he ignorado Tu Presencia en mí, callo Tu voz y corro a buscar llenura, consuelo y felicidad en todos los lugares equivocados. Quiero conocerte y aprender a depender Ti, especialmente cuando me siento solo, triste, perdido o vacío. Anhelo experimentar la llenura, la libertad y la felicidad que únicamente Tú puedes dar. Amén.
Reto del día: ¿Cuáles son esos falsos refugios a donde corres normalmente? Escríbelos en un papel. Pídele a Dios que te conceda el don de arrepentirte de todo esto, y pídele perdón. Renuncia a cada uno de estos falsos refugios (adicciones). Y por último, haz un pacto con Dios, sellado por Su Espíritu, de buscar llenura, felicidad y consuelo solo en Él. Este pacto cambiará tu vida para siempre.
Pastores Jaime y Liliana García
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