Palabra de Dios: “Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes. Vivirán en la tierra que les di a sus antepasados, y ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.” Ezequiel 36:26-28
Perlas: ¿Qué mayores promesas que éstas? Dios nos está diciendo que Él mismo nos dará un nuevo corazón, que infundirá Su Espíritu en nosotros, que hará de nosotros hombres y mujeres obedientes/fieles, que cumplirá todas Sus promesas, que seremos Sus hijos y Él será nuestro Dios. ¡Wow! Esto es maravilloso porque describe exactamente que toda nuestra transformación que nos parece imposible, el llegar a ser personas que caminemos en el Espíritu fielmente, lo cual también es imposible de lograr en nuestras fuerzas, el Señor nos está recordando que toda esa lista de imposibles le corresponde a Él. ¡Qué bendición y qué alivio tan grande es saber que Él hará todo lo que es imposible para nosotros!
Oración: Dios Todopoderoso, Padre amado, estoy listo para ese transplante de corazón que Tu Palabra me promete. Arranca de mí el corazón piedra (endurecido, orgulloso) y dame un nuevo corazón, un corazón enseñable, humilde, un corazón moldeable en Tus manos. Infunde Tu Espíritu en mí, transfórmame de tal manera que yo pueda llegar a ser ese hombre/mujer que Tú diseñaste que yo fuera, fiel aTí, caminando en obediencia día a día, y disfrutando Tus promesas cumplidas en mi vida y en mi familia. Me gozo al pensar que mi vida será un reflejo de Jesús y que muchos lo conocerán a través de mi testimonio.
Reto del día: Dibuja tu propio corazón de piedra. Escribe dentro todo el mal fruto que existe aún allí y que lo ha endurecido (heridas del pasado, odios, traiciones, promesas rotas, resentimientos, deseos de venganza, secretos, adicciones, esclavitud). Y dibuja el corazón nuevo que Dios te promete. Escribe dentro el fruto del Espíritu (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza); también libertad, arrepentimiento, viviendo en la luz, obediencia.
Pastores Jaime y Liliana García