En el que Ángel nos habla de la queja pasiva, no la activa que es la que hace solucionar cosas.
La queja pasiva no sirve para nada positivo, no lleva a la acción, no cambia nada en tu vida. Simplemente te amargas por dentro.
Cuando se hace de forma habitual solo nos sentimos mal e intoxicamos a todo nuestro entorno.