Dios ha puesto grandes dones en nuestro ser, por eso a través del Evangelio de Mateo y Lucas, Jesús nos recuerda que somos llamados a ser sal y luz del mundo, para compartir con alegría aquello que Él a hecho en nuestra vida y ponerlo al servicio del mundo. En este episodio hablamos de cómo aplicar de manera práctica el ser luz en nuestras familias, trabajos, oficinas, amigos y el mundo... Así podremos ser juntos ¡más cristianos!