En este episodio el salmista recuerda el momento en que Dios lo libro del cautiverio y puede dejar de alabar el nombre de Dios.
De igual manera le damos a Dios toda la gloria y la honra por habernos librado del cautiverio en el que viviamos cuando nuestras vidas eran vidas pecaminosas que solo nos conducian a la vida eterna sin Dios.
Le pido a Dios que este episodio sea de gran bendicion para tu vida. Amen.