“La tierra de los nombres” propone un “teatro musical” que resuene con nuestros ritmos, melodías y temas.
En una cantata, donde los textos y la música están a cargo de Rolando de Marco, el relato se hace música, y la acción relato.
Estas formas del teatro en las que la música se erige al igual que el texto como sostén dramático, son expresiones poco frecuentadas en nuestros escenarios; tal vez por la complejidad del género, tal vez por una mirada sesgada de las formas que el teatro puede ofrecer.
Nuestra propuesta busca recuperar la memoria de un teatro cantado, y fomentar el maridaje entre música y teatro para la escena local.