La sacerdotisa en el tarot es una carta que simboliza el poder de la pasividad, la espera y la introspección. Ella representa una figura profunda de sabiduría interior, que no actúa de manera inmediata, sino que se toma el tiempo necesario para escuchar a su intuición y comprender los misterios del universo. En lugar de lanzarse a la acción, la sacerdotisa nos invita a explorar nuestro mundo interior y a conectar con nuestra espiritualidad para obtener respuestas.El concepto de pasividad en esta carta no debe entenderse como inactividad total, sino como la habilidad de esperar y observar con calma. La sacerdotisa nos enseña a confiar en el proceso, a no apresurarnos, y a confiar en que la verdad se revelará cuando estemos listos para verla. Esto implica tener paciencia y no forzar los acontecimientos, sino permitir que todo fluya a su propio ritmo.Su poder radica en la quietud, el silencio y la observación. A veces, el mejor enfoque ante una situación complicada no es actuar de inmediato, sino tomarse un tiempo para reflexionar, meditar y recibir las respuestas de una forma más intuitiva. La espera y la pasividad, entonces, se convierten en un acto de sabiduría, donde podemos encontrar claridad y entendimiento más profundos.