Está muy de moda apuntar el dedo a todo aquello que no nos gusta y señalarlo de “tóxico”, pero ¿qué es la toxicidad? ¿Y quién es el verdadero tóxico? ¿El otro? ¿Yo? ¿Se puede cambiar un vínculo tóxico? ¿O la única forma es darlo todo de baja?
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