La leyenda de María Makiling es una de las más conocidas del folclore filipino. Se trata de una diwata (espíritu guardián) que protege el Monte Makiling, en la provincia de Laguna, Filipinas. Se dice que es una joven de belleza incomparable, con cabello negro brillante y una presencia mística que calma a los animales y hace que los árboles se inclinen a su paso.