El trágico crimen perpetrado por Angeline Candy Arrieta y Mohamed Achraf conmocionó a la sociedad en septiembre de 2019. La pareja, que residía en Zaragoza, tejieron un siniestro plan para asaltar a José Antonio Delgado, conocido como Josetxu, vecino de Vizcaya. Todo comenzó cuando Angeline creó un perfil falso en la aplicación de citas Badoo, haciéndose pasar por "Dulce Ángel", a través del cual contactó con Josetxu.
El fatídico encuentro tuvo lugar el 6 de septiembre de 2019, cuando Josetxu acudió al piso de Angeline en Zaragoza. Una vez ganada su confianza, fue sorprendido, reducido e inmovilizado por la pareja. Angeline y Mohamed se apoderaron de sus pertenencias y lo golpearon brutalmente para obtener las claves de sus tarjetas bancarias. Durante tres días, Josetxu estuvo retenido, sujeto con bridas y sin poder defenderse, mientras recibía golpes en la cabeza y el tórax con un objeto contundente, causándole una muerte lenta y agonizante.
El 8 de septiembre, los acusados procedieron a desnudarlo y enterrarlo vivo en el Barranco del Lobo de Pedrola, donde lamentablemente falleció en la fosa en la que lo ocultaron.
Cuatro años después de este cruel asesinato, Angeline Candy y Mohamed Achraf fueron condenados a 30 años de prisión por secuestrar, robar, torturar y asesinar a José Antonio Delgado. La pena original era de 34 años de cárcel, pero su abogada presentó un recurso ante la Audiencia Provincial de Zaragoza, que aceptó sumar las condenas (25 años por asesinato, 6 por detención ilegal y 3 por estafa) y fijar un cumplimiento máximo de 30 años de encarcelamiento.
El veredicto del jurado popular, presidido por el magistrado Mauricio Murillo, confirmó la culpabilidad de la pareja, quienes agredieron a Josetxu en un intento de obtener sus claves bancarias. Tras una brutal tortura, cavaron una fosa donde lo enterraron vivo en un estado probablemente límite de agonía.
La acusación particular había solicitado una pena de 35 años de cárcel, mientras que la fiscalía pedía 32 años y una indemnización de 276.843 euros para los familiares de José Antonio Delgado.
Este trágico suceso deja una marca indeleble en la memoria de quienes lo conocieron, recordándonos la importancia de la justicia y la necesidad de prevenir la violencia en todas sus formas.