Robert Reldan, más conocido como el Estrangulador de Susan, fue un oscuro y perturbador personaje que sembró el terror en la tranquila ciudad de Bridgeport a finales del siglo XX. Nacido en una familia disfuncional y marcado por una infancia traumática, Reldan mostró desde temprana edad signos de comportamiento antisocial y tendencias violentas.
Su nombre se hizo tristemente célebre en 1997, cuando una serie de asesinatos en serie comenzaron a sacudir la comunidad. Las víctimas, todas mujeres jóvenes con un perfil similar al de su exnovia Susan, fueron estranguladas brutalmente y abandonadas en lugares apartados de la ciudad. La prensa pronto lo bautizó como el "Estrangulador de Susan" debido a la similitud de las víctimas con su expareja.
A pesar de los esfuerzos de la policía por capturarlo, Reldan demostró ser escurridizo y astuto. Sus crímenes dejaron a la ciudad sumida en el miedo y la paranoia, con las mujeres tomando precauciones extremas al salir solas por la noche. Los intentos de la policía de rastrear al asesino llevaron a callejones sin salida una y otra vez, mientras Reldan parecía burlarse de las autoridades con cada nuevo crimen.
Finalmente, en 1999, la astucia de Reldan encontró su fin cuando un testigo presencial logró identificarlo abandonando el lugar de uno de sus crímenes. Tras una intensa persecución, la policía logró capturarlo y poner fin a su reinado de terror. Durante el juicio, Reldan mostró poco remordimiento por sus acciones, confirmando los peores temores sobre su naturaleza depravada.
Hoy en día, el nombre de Robert Reldan sigue siendo sinónimo de horror y tragedia en Bridgeport. Su caso ha sido estudiado por psicólogos y criminólogos como un ejemplo extremo de los peligros de la psicopatía no detectada y el impacto devastador que puede tener en una comunidad inocente. Aunque Reldan ahora cumple cadena perpetua tras las rejas, el recuerdo de sus crímenes sigue atormentando a quienes vivieron en la sombra de su maligna presencia.