El relato que nos entrega Esteban Castellanos lleva al lector por un inmenso laberinto lleno de sucesos aterradores y grotescos que, poco a poco, van deformándose aún más hasta el punto de no poder distinguir el bien del mal y la locura de la cordura. El escritor logra cristalizar como nuestra razón y fisonomía podría irse desfigurando al saltar entre miles de multiversos y realidades hasta el punto de no saber qué es lo que nos mueve o qué nos hace ser lo que somos.