Una vida se construye con todas nuestras decisiones. Con las grandes pero, sobre todo, con las pequeñas decisiones cotidianas. Y con esas acciones que repetimos en piloto automático y que no tienen que ver con nuestra esencia sino con mandatos o supuestos.
Este es un episodio muy filosófico y un poco desordenado en donde te invito a aprovechar esta pausa para que tu vida a partir de ahora sea tan valiosa como te merecés.
Te invito a dejarme tus comentarios y sugerencias en: