6 de diciembre de 2025
Cuando Jesús dice: “Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”, se refiere a todos, matrimonios, sacerdotes, consagradas, solteros, todos estamos llamados a esparcir la buena semilla del Evangelio y dar testimonio de que vale la pena seguir a Cristo.
En este adviento, oremos en familia, para que sepamos acoger el amor de Dios con generosidad y responder al llamado que Él nos haga.
¡Ven Señor Jesús!
Mons. Héctor M. Pérez V.