16 de diciembre de 2025
¡Ninguna oración, podrá unirnos a Dios, como lo hace el amor! La oración la necesitamos, es nuestro alimento interior, pero no debemos excusar en ella nuestra indiferencia o desprecio ante nuestro prójimo.
La Navidad es tiempo de gozo, tiempo de esperanza, seamos todos causa de gozo y esperanza para los demás, amándolos como Dios nos ha amado.
Porque es eterna su Misericordia.
Mons. Héctor M. Pérez V.