22 de diciembre de 2024
Celebremos la noche de Navidad no solo como el recuerdo del nacimiento de Cristo hace dos mil años, sino sobre todo, la presencia actual de Cristo en nuestras familias y nuestro prójimo.
Si tenemos familia con quién hacerlo, hagámoslo con alegría; y si no la tuviéramos, salgamos a las calles a ser nosotros testimonio de esta presencia de Cristo, compartiendo nuestro tiempo con quienes viven en ellas.
“¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!”
Por tu Pueblo, para tu Gloria, siempre tuyo Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.