"El rey golpeó el suelo tres veces, y se detuvo. Entonces el profeta se enojó con él y le dijo: —Si hubieras golpeado el suelo cinco o seis veces, habrías podido derrotar a los sirios hasta acabar con ellos; pero ahora los derrotarás sólo tres veces". (2 Reyes 13:18-19; Dios Habla Hoy)