Pablo Pulido tiene solo 23 años, pero ya conoce de primera mano lo que es el transporte por carretera. Extremeño, apasionado del motor y sin tradición familiar en el sector, decidió apostar por el camión desde muy joven y abrirsecamino sin contactos, solo a base de moverse, insistir y aprender.
En este episodio habla con una sinceridad poco habitual sobre los comienzos, las puertas que se cierran, las empresas malas ylas buenas, la soledad, el cansancio y también las oportunidades que ofrece el transporte cuando sabes buscar tu sitio.
Una conversación generacional, directa y sin filtros sobre crecer, equivocarse y no rendirse, en El Camionero RecomiendaHistorias.