El proyecto liderado por Manuel Marina es un tesoro de la cardiología. En él confluyen conocimiento, datos y la más rabiosa tecnología. El pasado septiembre, la scaleup madrileña anunciaba la compra a Nvidia de varios GPUs como los que OpenAI utiliza para entrenar a ChatGPT. Nadie en el ámbito médico europeo había conseguido hasta entonces semejante proeza.
Un podcast de THE OBJECTIVE