El episodio explora los conflictos internos y cómo la Parashá Ki Tetze refleja estos desafíos a través de mandamientos simbólicos. Comenzamos con la mujer cautiva, que representa impulsos descontrolados, y seguimos con las dinámicas familiares de la esposa odiada y el hijo rebelde, que ilustran las consecuencias de decisiones mal tomadas. También abordamos la importancia de proteger lo esencial en momentos de caos, como los árboles frutales, y finalmente enfrentamos a Amalek, que simboliza nuestros miedos y saboteadores internos.
Referencias Resumidas: