Las estrellas alineadas, las veladoras negras y los calzones rojos han rendido frutos, las Chivas han dejado de dar risa y ahora infunden profunda e irremediable ansiedad a equipos chicos a los que derrota sin despeinarse. Hormigas saiyayin, brasileños en formación y goleadas abultadas en su pódcast con propósito.