¿Descansé o solo dormí por compromiso?
Esa duda existencial resume el estado civil del adulto promedio: casado con el cansancio.
En este episodio hablamos del burnout silencioso, ese agotamiento que se disfraza de normalidad. De cómo aprendimos a vivir en piloto automático, a medir nuestro valor por la productividad y a fingir entusiasmo con el ojo temblando y la taza de café como amuleto.
Gustav Numas y Sandra N. nos cuentan sobre la culpa de descansar, la fatiga constante y esa absurda heroicidad de seguir de pie cuando lo lógico sería rendirse.
Porque sí, estamos cansados, parchados y un poco rotos…
pero —eso sí— seguimos funcionales.
Y en este mundo, eso ya es casi heroico.
Con Gustav Numas y la participación especial de Sandra N. de @michistitlan