Send us a textVivimos en una constante comparación con lo que vemos en las redes sociales, lo que nos provoca que nos infectemos con perfección. Esa perfección que al fin y al cabo, no nos deja disfrutar las cosas pequeñas que nos brinda la verdadera maternidad. Yo decidí ser una mamá “felizmente depresiva” sin máscaras, imperfecta pero transparente y real. ¿Te suena esto? Aquí está el libro del que te hablé: https://amzn.to/2VQDosv Para más información accede...