Listen

Description

Los deleites prohibidos nacen cuando el corazón busca llenar vacíos fuera de Dios. Lo que comienza como algo pequeño y aparentemente inofensivo puede terminar robando la paz, enfriando la comunión y debilitando la fe. El Señor nos llama a discernir qué placeres edifican y cuáles nos desvían, recordándonos que Su deleite es santo, pleno y eterno.