Procrastinar es un arte, y si no lo fuera… al menos ya tendríamos la carrera hecha.
En este episodio hablamos (tarde, cómo no) sobre esa capacidad casi mágica de dejarlo todo para después: por miedo, por agobio, por puro hábito… o porque sí.
¿Por qué procrastinamos aunque sepamos que nos hace mal?
¿Cómo dejamos de sabotearnos sin tener que convertirnos en máquinas de productividad?
Y lo más importante: ¿se puede hablar de esto sin sentirnos fatal por hacerlo? Sí. Con una copa en la mano y muchas verdades incómodas, pero con humor.
Dale al play, guarda este episodio (no lo dejes pa’ luego), y compártelo con ese alguien que siempre dice “mañana empiezo”.
Spoiler: ese alguien también puedes ser tú.