La mejor manera de predecir tu futuro es prestar atención a tu dirección. Pero a veces es fácil distraerse con lo que hay en el camino. El atractivo del dinero, la aceptación o la seguridad puede bajar tus defensas y alejarte del camino que quieres seguir. Entonces, ¿hay vuelta atrás? ¿Cómo cambiamos de rumbo cuando nos damos cuenta de que podríamos cambiar lo atractivo por lo satisfactorio?