En El discurso del museo, Mieke Bal propone que los museos no son neutrales, sino que participan activamente en la construcción de significados.
Para Bal, el visitante no es un receptor pasivo, sino un intérprete activo que participa en la construcción del significado que el museo intenta transmitir. La experiencia museal es de co-creación, los visitantes aportan sus conocimientos previos, perspectivas y emociones interpretando lo que el museo presenta.
Editorial artesanal y autogestiva Artefacto.