Hoy estaremos leyendo Genesis 5-8. Génesis 6:5-6 dice: "Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió en su corazón". Este pasaje nos muestra el profundo dolor de Dios frente al pecado. Él no es un juez indiferente, sino un Padre que siente y que desea lo mejor para nosotros. Reflexiona: ¿Te has detenido a pensar en cómo tus decisiones afectan tu relación con Dios?
Sin embargo, en medio de esta oscuridad, Génesis 6:8 nos da una esperanza: "Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová". A pesar de la maldad que llenaba la tierra, Dios mostró Su gracia. Noé no era perfecto, pero caminaba con Dios. Esto nos recuerda que la gracia no es algo que merecemos, sino un regalo inmenso de parte de Dios para aquellos que confían en Él. En un mundo que parecía perdido, Dios tenía un plan de restauración, y ese plan comenzó con un hombre dispuesto a obedecer y caminar con Él. Hoy, podemos preguntarnos: ¿Cómo está nuestro caminar con Dios? ¿Estamos confiando en Su dirección y entregándole nuestras vidas, aun en medio de las tormentas?
Génesis 8:1 es uno de mis pasajes favoritos, y dice: "Y se acordó Dios de Noé". Estas palabras están llenas de esperanza. Después de semanas en el arca, rodeado de agua y sin saber qué pasaría, Dios no olvidó a Noé ni a su familia. Cuando pases por momentos inciertos o problemas, recuerda que Dios no olvida a los suyos. Su fidelidad es constante, y Su plan siempre es perfecto. Él está contigo, incluso cuando parece que la tormenta no terminará. Así como Noé experimentó un nuevo comienzo, Dios se acordará de ti.
Quiero invitarte a reflexionar en tres verdades importantes de estos capítulos. Primero, nuestros actos importan a Dios. Él se duele por el pecado, y aunque su gracia es abundante debemos preguntarnos ¿Estamos viviendo de una manera que honre Su corazón? Segundo, la gracia es un regalo para aquellos que caminan con Él. No se trata de ser perfectos, sino de buscarlo cada día. Tercero, Dios no te olvida, incluso en las tormentas. Aunque parezca que todo está oscuro, Su fidelidad es constante. Dedica un momento para pensar en estas verdades y en cómo puedes aplicarlas a tu vida hoy.