Hoy estaremos leyendo Genesis 9-10, Mateo 1, Salmo 1. Después del diluvio, Dios establece un pacto con Noé, un momento que representa un nuevo comienzo para la humanidad. Génesis 9:13 dice: "Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra". El arco iris se convierte en un recordatorio de la fidelidad de Dios y de Su promesa de nunca más destruir la tierra con un diluvio. Este pacto nos muestra que Dios siempre busca restaurar y renovar, incluso después del juicio. ¿Reconoces los nuevos comienzos que Dios te ha dado? ¿Te das cuenta de que eres parte de Su historia redentora?
En Mateo 1, donde leemos la genealogía de Jesús. A primera vista, puede parecer una lista de nombres sin mucho significado, pero en realidad, esta genealogía nos habla de la fidelidad de Dios a lo largo de las generaciones. Mateo 1:1 nos dice: "Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham". Esto conecta a Jesús con las promesas que Dios hizo a Abraham y a David, mostrándonos que Dios siempre cumple Su palabra. Además, vemos nombres de personas imperfectas, como Rahab y Tamar, lo que nos recuerda que Dios usa a personas comunes, con pasados complicados, para cumplir Sus propósitos eternos. Esto nos da esperanza: no importa nuestras fallas o nuestra historia, Dios puede usarnos para Sus planes gloriosos. Hoy, pregúntate: ¿Crees que Dios puede usarte a ti, tal como eres, para cumplir Su propósito?
Hoy aprendemos dos verdades importantes. En Génesis, vemos que Dios es un Dios de nuevos comienzos, fiel a Su pacto y lleno de gracia para la humanidad. En Mateo, somos recordados de Su fidelidad a lo largo de las generaciones y de cómo usa a personas imperfectas para Sus propósitos perfectos. Y hoy quiero declarar el Salmo 1 sobre tu vida. Vas a caminar en Su Palabra y a permanecer plantado junto a Él.