¿Cuántas veces has creído que ser noble es quedarte callad@, ceder, o no reclamar lo que es tuyo por “no hacer olas”?
Hoy vas a descubrir que eso no es nobleza… es renuncia.
Hoy vamos a explorar qué tanto de tu ‘nobleza’ es en realidad una renuncia a tu poder. Este episodio podría sacarte chispas, pero también podría devolverte tu liderazgo interior. ¿Te atreves?”