El creyente debe de imitar el ejemplo de Pablo de cómo formar convicciones firmes para edificar espiritualmente a otros y contribuir al gozo de la fe de los demás, debemos imitar a Pablo en que nuestras convicciones estén orientadas en edificar a los demás, para fortalecer a otros creyentes en la fe, pero también fomentar el gozo en la vida de ellos.