Los santos de Dios nos alimentamos y somos sostenidos por la gracia de Dios y debemos ahondar en la apreciación de este concepto, debemos entender y aprender que a su vez Dios nos ha otorgado la paz eterna con Dios. El mundo no puede celebrar esto, pero nosotros debemos brindárselo al mundo, porque el estado de Shalom involucra reconciliación con Dios.