La iglesia siempre ha sido importante para el cristianismo y la razón fundamental porque la iglesia es tan importante porque es justamente en la iglesia donde ocurre el crecimiento del cristiano. La iglesia es como una madre que nos nutre mediante el ministerio de la enseñanza, desde nuestra infancia espiritual hasta la adolescencia, y finalmente hasta que llegamos a la medida de la estatura de la magnitud de Cristo.