Ser quien eres es ser uno mismo.
Sin influencias, sin un ego soberbio que nos limite o filtre todo nuestro potencial.
Ser uno mismo, es tomar conciencia plena del significado de nuestras emociones, acciones y resultados.
Por complacer a otros regalamos ese pedazo de ser para ser otros.
Una sonrisa o una caricia de los otros, la cambiamos por una parte de nosotros mismos.
Ser uno mismo, no es valorarnos por las cosas que hemos comprado o tenemos. No somos esas cosas.
Ser uno mismo, no se logra con esa posición social o cargo de poder que ocasionalmente nos puede regalar la vida.
Ser uno mismo es la integridad del pensar, decir y hacer que está dentro nuestro, que se exterioriza a través de nuestro más sincero propósito de vida.