¿Ser perfecto o estar siendo perfectible? Tener el anhelo o la ambición de ser el mejor, es diferente a buscar ser mejor o estar siendo perfectible cada día. Los constantes mensajes que recibimos de lo exitoso que es el mundo, generan una brecha entre lo que observamos y nuestra propia realidad. Puede que esta realidad nos haga decaer en el miedo, enojo y tristeza, apartándonos de quienes queremos ser realmente.
La pregunta ¿ser perfecto o estar siendo perfectible? Se suma a otra que las abraza y puede que nos oriente aún más ¿Para qué serlo?
Complacer a mi ego con cosas que tengo, posiciones sociales o mostrarme para el acierto de terceros, ponen a mi ego antes que lo que quiero ser.
Ser perfecto parece algo inalcanzable y dependiendo de nuestro estado de ánimo puede transformarse en un motivador para lograrlo o en un aplacador emocional. ¿Quiero ser perfecto o estar siendo perfectible?