Escuchamos habitualmente que las personas saben controlar el tiempo.
Decenas de metodologías en relación al control del tiempo, como las gestiones ágiles, manejo del tiempo y gestión de proyectos.
Pero ninguna de ellas nos ayudan a controlar el tiempo.
A los sumo a ordenar acciones para alcanzar los mejores resultados bajo el indicador de productividad, eficiencia y eficacia que creemos aplicable.
Cuando tenemos la intención de controlar el tiempo, es el tiempo en realidad que controla nuestras vidas.
Pensemos un momento en alguna situación donde estamos controlando actividades de personas, o pensando actividades desde nosotros mismos, en esa mezcla de obsesión y ansiedad en relación al tiempo.
Entonces ¿Quién está controlando a quién?
¿El tiempo o nosotros?