El tiempo es algo que continúa más allá de lo que nos pase a nosotros en nuestras vidas.
En la tristeza, el tiempo parece frenarse y ser lento.
En la felicidad, el tiempo pasa volando.
En el miedo, parece eterno.
Pero el tiempo es el tiempo.
Nuestro estado de ánimo hace parecer al tiempo más corto o más largo.
Nuestras emociones condicionan nuestro sentir y el significado de nuestro tiempo. Nuestras emociones condicionan nuestras acciones.
Cuando creemos que nos encontramos desorientados, debemos preguntarnos si somos los protagonistas de nuestras vidas o tan solo un espectador de nuestras emociones.
El tiempo sigue corriendo.
Nosotros debemos decidir que hacemos con nuestro tiempo y cómo queremos vivirlo.