Somos seres que cambiamos biológica, emocional y mentalmente.
Nuestro alrededor se transforma de manera permanente.
Por momentos nos sentimos doblegados en tanta incertidumbre.
Pensemos en la más poderosa y hermosa montaña que hayamos visto en algún viaje.
Tomémonos unos minutos para visualizarla.
Sentémonos en esa montaña hasta el momento de sentir que somos esa montaña como un todo.
La montaña tras cada día y cada noche, la montaña permanece sentada, firme y sólida.
Las circunstancias alrededor provocan a la montaña, pero sin mas, la montaña permanece resistente.
Que nuestros valores y propósito de vida sean como lo montaña que nos hemos imaginado.