Si en estos días de incertidumbre, volatilidad y ambigüedades la vida nos regala un conflicto, solo tenemos que transformarlo.
El conflicto llegó para hacernos dar cuenta que el continuar siendo no es más así y hay algo que tenemos que repensar.
Tomemos el conflicto y lo convertimos en nuestro maestro.
Ahora el conflicto nos va a enseñar sobre nuestros nuevos pensamientos y el significado de las emociones arraigadas.
El espacio generado, es propicio para cultivar la paciencia, el no juicio y la escucha profunda.
Aprendamos del conflicto y lo que significa profundamente dentro nuestro.
Seguramente hay creencias que debemos volver a reflexionar a causa de este nuevo regalo de la vida.