Rodeados de noticias de inseguridad y de conflictos sociales, nos puede provocar inestabilidad, nos movilizan dejando flotar nuestra mente navegando en pensamientos hipotéticos.
Alimentemos nuestras raíces como el árbol de roble.
Alto, fuerte y firme frente a todas las circunstancias.
Sus raíces le dan la base para hacer frente a las adversidades inciertas y ambiguas del destino.
Nuestro foco no es lo inesperado.
Nuestro foco es seguir alimentando las raíces en el presente.
Nuestras raíces son nuestros valores, nuestros principios y nuestros propósito.