Entre todos nuestros hábitos, hay algunos que son como un queso en una trampa para ratones. Conocemos muy bien la circunstancia, como reaccionamos ante ella, como me hace sentir y comportarme después…y hasta como termina la historia. Y sé bien que el resultado es negativo, no me sirve, no me ayuda…. y de todas maneras…como un habito… voy a ir a sacar ese queso de la trampa para ratones….
Es en este punto, donde podemos ver y decidir, comportarnos como ratones iluminados y presentes, que se abstienen de sacar ese queso en la trampa. O ratones alterados, que sabiendo lo que pasa cuando saco ese queso…voy y lo saco igual.