Construir tu propia salida profesional no es una idea bonita ni una frase inspiradora. Es una conversación incómoda que uno tiene consigo mismo cuando se da cuenta de que está regalando horas como si fueran infinitas… y no lo son.
Te lo digo como se lo diría a un amigo con una cerveza en la mano 🍺:si cada semana haces horas extra para otros, pero nunca tienes tiempo para ti, ahí hay algo que chirría. Y no es falta de ganas, es falta de espacio mental.
Construir tu propia salida profesional no va de mandar a nadie a paseo ni de quemar naves. Va de empezar a reservarte pequeñas horas que no le debas a nadie. Horas feas, normales, sin épica. Las únicas que de verdad cuentan.
Yo no creo en los cambios radicales ni en los discursos de “deja tu trabajo y persigue tu sueño”. Creo en empezar cuando estás cansado, con dudas y sin tenerlo todo claro. Porque así empieza casi todo lo que luego funciona.
Si alguna vez has sentido que trabajas mucho pero lo tuyo siempre va quedando para después. Quédate, este contenido no va de motivarte. Va de ayudarte a pensar distinto y actuar mejor, sin dejar de ser tú.
Antes de seguir, déjame aclarar algo importante, porque si no lo digo ahora, luego no tendría sentido todo lo demás.
A partir de hoy se acabó escribir “bien” para quedar correcto.Se acabó escribir pensando en cómo sonará, en si es muy técnico, en si parece serio o profesional.
A partir de hoy escribo como hablo, porque si no, no soy yo. Y si no soy yo, tú tampoco estás leyendo a Toni, estás leyendo a otro más.
Durante mucho tiempo he intentado escribir como “se supone” que hay que escribir en internet. Más formal, más correcto, más medido.
¿El resultado?
Textos que no molestan a nadie, pero tampoco remueven nada. Y eso, con el tiempo, cansa.
Así que aviso: no vengo a enseñarte nada, vengo a hablarte claro.
Ahora sí.
Hay algo que a ti te pasa, y lo sé porque le pasa a muchísima gente que tiene experiencia, cabeza y oficio, pero que lleva años en piloto automático.
Trabajas, cumples, sacas adelante lo que te piden. Y cuando toca, alargas el día un poco más. No por gusto, sino porque “hay que hacerlo”.
Una hora hoy, otra mañana, un rato más aquí, otro allá.
Y claro, una hora no parece nada.El problema no es la hora.El problema es la suma.
Cada hora extra que regalas a la empresa es una hora menos construyendo tu propia salida.
No es una frase bonita. No pretende motivar. Es incómoda porque es verdad.
Porque esa hora no se queda flotando en el aire. Esa hora se la queda otro.
Y tú te quedas con la sensación rara de que el día se te ha ido y no sabes muy bien en qué.
Aquí es donde muchos se engañan, y posiblemente tú también, aunque no quieras reconocerlo, sin mala intención, pero se engañan. Se dicen cosas como:
* “Ahora no es el momento”
* “Cuando tenga más tiempo empiezo”
* “Es que llego muy cansado”
* “Ya lo miraré más adelante”
Todo eso suena razonable, pero tiene truco. Ese “más adelante” casi nunca llega.
Y no llega porque el tiempo no aparece solo. El tiempo se decide, se pelea, se protege, y a veces, incluso se roba un poco.
No te hablo de mandar el trabajo a paseo ni de liarla parda.
A estas alturas, te aseguro que eso no funciona. Hablo de algo mucho más sencillo y mucho más importante: tener una opción.
Una salida no es huir.Una salida es tener margen.Es saber que no dependes al cien por cien de seguir aguantando siempre igual.
Porque una cosa es trabajar, que hay que hacerlo, y otra muy distinta es regalarte entero sin reservar ni un hueco para ti, ni una hora mala, ni media cansada. Nada.
Y aquí viene una verdad que no suele gustar escuchar:
Nadie empieza a construir nada propio porque “le sobra tiempo”. Empieza porque decide hacerlo, aunque no le sobre nada.
Todo empieza poco a poco, más lento de lo que te imaginas. Una hora a la semana, media hora, un rato robado a la inercia; no luce, No queda bien, no da para presumir, Pero cambia algo por dentro.
Cambia la cabeza.
Porque en cuanto empiezas a usar aunque sea un poco de tu tiempo para ti, dejas de sentir que todo tu día pertenece a otros. Y eso, mentalmente, es un antes y un después.
Hay quien se bloquea aquí por culpa del perfeccionismo. Quieren hacerlo bien desde el principio, tenerlo claro, no equivocarse, no perder el tiempo.
Error.
Casi todo lo que funciona empieza regular.Empieza con dudas, con torpeza, sin tenerlo todo claro. La claridad viene después, cuando ya estás en marcha.
Es como caminar de noche. No ves todo el camino, pero ves el siguiente paso, y con eso basta.
No necesitas un plan perfecto.Necesitas empezar.
Y no te hablo desde un libro ni desde una frase sacada de Instagram. Te hablo desde haber caído yo mismo en la trampa de copiar a otros, de hacer lo que hacían los supuestos gurús, de intentar encajar en moldes que no eran los míos.
Hasta que entendí algo clave: no se trata de copiar, se trata de adaptar lo que aprendes a tu manera de ser. Si no, acabas escribiendo, hablando y viviendo una vida que no es la tuya.
Por eso hoy escribo así.Por eso hoy hablo así.Y por eso te digo esto sin rodeos:
Si no empiezas a construir algo tuyo, aunque sea despacio, nadie lo va a hacer por ti. Y cuanto más tiempo pase, más te pesará no haber empezado antes.
Ahora te lanzo una pregunta sencilla, pero muy reveladora. No hace falta que me respondas, respóndete tú:
— ¿Hay algún hueco real en tu semana, por pequeño que sea, que puedas empezar a usar para ti?
Si la respuesta es no, no pasa nada, pero entonces deja de engañarte pensando que algo cambiará solo.
Y si la respuesta es sí, aunque sea tímida, ahí tienes el punto de partida.
No hace falta hacer nada hoy.Basta con no ignorarlo.
Y cierro como siempre, sin cuentos.
Si leyendo esto has sentido ese pellizco incómodo de “esto va conmigo”, no lo tapes. Esa incomodidad suele ser una señal bastante clara.
Y si llevas tiempo con esa sensación, si sabes que así no quieres seguir muchos años más, pero tampoco quieres dar palos de ciego, una conversación tranquila puede ayudarte más de lo que crees.
Reserva tu reunión conmigo en: 📆 emarketersocial.info/calendario
Me sentaré virtualmente y hablaré con calma contigo, veo si tiene sentido empezar a construir tu salida, a tu ritmo, sin épica y sin postureo.
Nada de milagros.Nada de promesas vacías.Solo decisiones conscientes.
¡Un abrazote 🤗!Toni 🎩 Toni Herrera